Capítulo 32 32

—Si firmo un año en Guadalajara, ¿vas a seguir tratándome como alguien que puede irse en cualquier momento?

La pregunta me dejó sin una salida cómoda.

Emilia seguía sentada sobre mis piernas, el teléfono en una mano y la otra apoyada en mi hombro.

—Probablemente sí.

Su expresión cayó.

—Renata.

—Espe...

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