Capítulo 37 37

―Entonces estamos en problemas, porque yo ya caí.

Me quedé mirándola en la oscuridad.

―Eso fue muy dramático.

―Acabo de decirte que estoy enamorada de ti.

―Precisamente. Necesitaba defenderme.

Emilia soltó una risa baja y me besó.

Esta vez no hubo prisa.

Su mano se quedó en mi cintura y la mía en su...

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