Capítulo 28 28

—Quiero que vengas conmigo a Barcelona.

Me quedé mirándolo.

—¿A vivir?

Adrián abrió los ojos.

—No. Irene, respira.

—Estoy respirando.

—Pareces a punto de denunciarme por secuestro internacional.

—Acabas de pedirme que vaya contigo a otro país.

—Diez días.

—Eso deberías haberlo dicho primero.

—Pensé ...

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