Capítulo 48 48

—Entonces mañana puede preguntármelo a mí.

Adrián me miró desde el sofá.

—Te estás divirtiendo.

—Muchísimo.

—Gael también va a divertirse.

—Eso parece preocuparte.

—Me preocupa su concepto de discreción.

—¿Y cuál es?

—No tiene.

Me senté otra vez sobre sus piernas.

—¿Celoso?

—Sí.

La respuesta directa...

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