Capítulo 50 50

—Porque mañana pienso pedirte que vuelvas conmigo.

Lo miré con la mano todavía agarrada a su camisa.

—Eso arruina bastante la sorpresa.

—Quería advertirte.

—¿Por qué?

—Porque si me dices que no, prefiero tener unas horas para prepararme.

—Cobarde.

—Prudente.

—Te estás apropiando de mis palabras otra...

Inicia sesión y continúa leyendo