Capítulo 18 Una villana con envidia

Arianna esperó algún tiempo en la colina, todavía envuelta en el susurro de las hojas azules del árbol, perpleja ante la inexplicable familiaridad del hombre de ojos rojos. Por más vueltas que le daba, era incapaz de ubicar de dónde le resultaba tan conocido.—Su forma de hablar era demasiado felina ...

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