Capítulo 28 Camino a Hansai

El beso y las caricias duraron todo el camino hacia la mansión de Benccinel. Sonreían como dos enamorados, envueltos en la ternura de un momento de confesión. Taedore sentía que le habían movido el suelo bajo sus pies y quedó atrapado en los ojos de Arianna, en sus preciosos ojos.

—Oh, buen príncip...

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