Capítulo 50 Primer segundo beso.

—Al día siguiente. —

—Bien, es todo por hoy —notificó la mujer sentada frente a nosotros, ajustando un par de hojas en su carpeta—. Estuvo excelente, señor Valdez. Igual usted, señora Valdez; tiene una elocuencia brillante, me ha dejado gratamente sorprendida.

Sonreí con un leve rubor en las mejil...

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