Capítulo 37 36: Luna, estado de ánimo y quizás

El agudo aullido de una sirena rasgó los pasillos de la Academia, tan fuerte que hizo que Seraphine se estremeciera y soltara el libro que sostenía. El sonido era diferente a cualquier cosa que hubiera escuchado antes, inquietante, metálico, como cien voces gritando al unísono.

Los estudiantes se c...

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