CAPÍTULO 159

Punto de vista de Leo

Bueno, tenía hambre, así que yo también me senté, y los dos empezamos a comer. Mientras comíamos, Zale de pronto extendió la mano y me limpió la comisura de los labios, donde se me había quedado pegada una migaja. Luego se lamió esa migaja él mismo, mirándome como si lo hicier...

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