CAPÍTULO 39

Punto de vista de Lio

Mi atención se desvió de Koba al auto estacionado a mi lado. La ventanilla bajó. Eriel estaba dentro.

—Lio, vine a recogerte. Sube. Deja ese equipaje aquí; mi chofer lo pondrá en la cajuela.

Subí al auto y saludé a Koba con la mano. Se quedó allí, con el rostro pálido; no ha...

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