Nunca sería suficiente.

Killian

—Lo hice. No era algo que pudiera controlar, y es tu culpa, ya que no estaba pensando con claridad y mi loba se aprovechó de mí, el instinto hablando más fuerte—. Levantó la barbilla, con los ojos fijos en los míos. —Y para decir la verdad, tampoco lo lamento. Mi loba te eligió, ¡eres mío!—...

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