¿Vas a confiar en mí?

El suave cuerpo de un pequeño lobo desnudo se movía contra mi piel, y se sentía tan bien. Nunca me había enamorado tan profundamente de una mujer antes. Ella despertaba en mí emociones que nunca había sentido, y eso me asustaba muchísimo. He salido con muchas mujeres; se acercaban a mí como polillas...

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