¿Cuándo nos salió todo mal?

Ver a Victoria dentro del coche con el rostro lleno de lágrimas, perdida en sus pensamientos y tan desolada, solo añadía más peso a la culpa que ya presionaba en mi pecho. Mi estupidez nos hizo miserables a ambos. Ella me rechazó, así que si quería demostrarme que el vínculo no tenía nada que ver co...

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