No he venido a pelear.

Killian se fue a cumplir su promesa, y yo me quedé con Teague hasta el mediodía y para entonces, la oscuridad en la piel de Neveeh ya estaba retrocediendo. Ella seguía inconsciente. Pero Teague me aseguró que ya no estaba sufriendo, y sentí la esperanza inundar su alma, tanto que sus ojos volvieron ...

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