Salimos para encontrarnos con nuestro destino.

Caminamos cuesta abajo durante casi media hora y, al hacerlo, no pude evitar admirar el extraño castillo que con cada paso que dábamos se hacía más grande ante nosotros. Era un estilo gótico fortificado, construido en piedra, impresionante pero espeluznante.

Las paredes eran oscuras, con enormes ve...

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