Capítulo 128 EL PORQUÉ DEL EXILIO.

Cualquier ser humano con un instinto de conservación funcional se habría arrodillado. Estaba frente a una entidad cósmica capaz de detener el tiempo, suspender gotas de leche hirviendo en el aire y silenciar una cafetería entera en el corazón de Manhattan con su sola presencia. La lógica dictaba sum...

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