Capítulo 129 LA SOLUCIÓN DRÁSTICA.

Miré el hilo dorado que brotaba de mi pecho. Cada vibración era una sacudida. Era la energía de Alexander. Lo supe con la misma certeza con la que sabía mi propio nombre. Podía sentir su terquedad, su furia y la fuerza bruta de su aura Alpha concentrada en ese único punto, tirando de mí desde el otr...

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