Capítulo 47 DECLARACIONES DE GUERRA.

Le Petit Loup no era un restaurante; era un santuario de la pretensión gastronómica. Estaba iluminado por velas que costaban más que mi alquiler, los camareros caminaban en completo silencio y los platos tenían nombres en francés que requerían un máster en lingüística para ser pronunciados.

A las n...

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