Capítulo 41 41

―Renata, la otra eres tú. Quiero recuperarte.

Máximo leyó el mensaje dos veces.

Yo seguía sentada sobre la encimera de su cocina, con una mano en su camisa abierta.

―Bueno ―dije―. Eso fue directo.

―¿Quieres responderle?

Su voz estaba demasiado tranquila.

―Sí.

―Perfecto.

Bajé de la encimera.

―No pong...

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