Capítulo 65 65

—Que en nuestra boda seas tú quien me espere a mí en el altar.

Lo miré.

—Eso suena a castigo.

—Suena justo.

—Entonces llegaré tarde.

—Renata.

—Cinco minutos.

—Uno.

—Tres.

—Dos y medio.

—Aceptado.

Máximo sonrió y me besó la mano.

—Mira qué bien negociamos.

—Eso dijiste antes del prenupcial.

—Y sobrev...

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