Capítulo 22 En el que Penélope destroza un corazón

Roberto cerró la puerta a su espalda lentamente. Tenía una enorme sonrisa en su rostro mientras nos veía apresurados arreglándonos la ropa. 

—Ay, miren nada más a estos niños —dijo mientras se acercaba a nosotros—. Penélope, ¿acaso no lo odiabas? ¿Qué pasó con tu odio?

—Roberto, por favor —pidió Ale...

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