Capítulo 119 La adulación de Mira

—¿En serio? —Sylvia ni siquiera se molestó en girar la cabeza, dejando a Rosa con una vista burlona de su espalda—. Bueno, les deseo lo mejor a los dos.

Al ver a Sylvia actuar con tanta indiferencia y despreocupación, Rosa perdió completamente el control.

Los celos y el resentimiento que había est...

Inicia sesión y continúa leyendo