Capítulo 18 Calumnia

Sylvia miró a Joyce con una expresión extraña, casi distante, y decidió que no valía la pena responderle.

Para Joyce, ese silencio era prueba de envidia.

—¿Qué pasa? ¿Te comió la lengua el gato? ¿Celosa? —Joyce cruzó los brazos y levantó la voz, asegurándose de que los compañeros de trabajo cercan...

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