Capítulo 27 ¿Pies fríos?

Laura retrocedió tambaleándose, llevándose una mano a la mejilla, mirando a Gary con incredulidad.

—¿Tú... tú me pegaste?

—¡Claro que sí, maldita perra! —Gary estaba como un loco, lanzándole puñetazos y patadas—. ¡Has arruinado todo!

Rosa se quedó paralizada, conmocionada, luego instintivamente s...

Inicia sesión y continúa leyendo