Capítulo 49 La vergüenza se convirtió en furia

El rostro de Alex era una mezcla enfermiza de pálido y verde, sus ojos fijados en Sylvia con una mirada depredadora.

Cualquier deseo que hubiera estado hirviendo allí ahora estaba ahogado bajo una marea de furia y veneno.

—Sylvia, no seas estúpida— gruñó, su voz baja y fría como para congelar el v...

Inicia sesión y continúa leyendo