Capítulo 60 ¿Me permite ayudarla?

Desenfreno, si eso era lo que ese hombre destilaba, y nada más atractivo que el desenfreno mezclado con el alcohol y el sexo.

Si maldita sea el empresario exudaba por cada uno de sus poros lujuria, y la promesa de un buen sexo salvaje. 

Por supuesto que si él como hombre lo notaba y le molestaba, ...

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