Capítulo 62 Bésame Jareth, mi amor

Podría decirse que el hotel era una representación de su dueño, magnificada. Era por eso que ambos, no podían controlarse, ni aunque lo desearan. ¿Sería posible que un edificio fuera capaz de potenciar la forma de ser de su dueño en la gente que entraba en él?

Jareth llevó sus manos hasta los senos...

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