CAPÍTULO 58

Caminamos hacia el coche donde vi a mi padrino y al abogado esperándonos.

—¡Felicidades, querida! Estoy tan orgulloso de ti. ¡Al fin lo lograste! —comentó mi padrino y me abrazó.

—Felicidades por su victoria, señorita Madison —me felicitó el señor Jeff mientras mi padrino y yo nos separábamos del ...

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