Capítulo 25 ¡Estás fuera de la familia!

Me aferro al suelo con una mano y, con la otra, me aprieto el pecho. La vista se me nubla y mi respiración se me agita. Siento como si me fuera a desmayar. 

¿Qué pasó?, pienso mientras busco sangre. La única que hay es la de Miran. Nadie está muerto. ¿Miran lo está? Yo no estoy muerta. No lo esto...

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