Capítulo 44 Nos quedaremos solo contigo

Aun puedo sentir su tacto en mi rostro, su voz bajando de tono y su perfume. Su maldito perfume. Han pasado dos días, pero sigue impregnado en mi habitación, en mi ropa… en mi piel.

Ya es de noche cuando por fin termino de acomodar todos los lienzos, pinturas y demás. El pequeño cuarto sirvió de al...

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