Capítulo 34 Vámonos

—Joder, Valeria…

La forma en que dice mi nombre hace que una descarga eléctrica recorra toda mi espalda.

Antes de que pueda decir cualquier cosa, Alexander ya está sobre mí. El espacio entre nosotros desaparece. Su mano sube hasta mi nuca, firme, casi desesperada, y me atrae hacia él.

El beso no es ...

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