Capítulo 40 Espera ... Hablemos

No lo pienso.

No le doy tiempo a procesar lo que acabo de confesar y solo me lanzo sobre él.

Alexander se sorprende.

Antes de que él pueda tener tiempo de reaccionar, mis manos ya lo tienen sujeto por el rostro con fuerza y choco mi boca contra la suya en un beso desesperado, hambriento, casi violen...

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