Capítulo 74 Son mis camisetas

—Otra vez robaste mi camiseta —dice Alexander detrás de mí, con la voz ronca de quien acaba de despertar.

Me giro algo sobresaltada.

No lo escuché llegar.

Alexander tiene el cabello revuelto y una expresión medio dormida, medio acusadora. No puedo evitar sonreír.

—Es más cómoda que las mías— digo fi...

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