Capítulo 122 122

El destino estaba jugando con ellos.

Otra vez.

Maya se llevó instintivamente una mano al vientre.

Se sentía más asustada por su hijo que por ella misma.

Le aterraba la idea de que, una vez que Oliver descubriera su embarazo, le exigiera que se deshiciera del bebé solo para no enfurecer a Zoé...

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