Capítulo 149 149

Su atención volvió al presente cuando sintió la mano cálida de la esposa de Roger tomando la suya con delicadeza. Era un gesto reconfortante, como si intentara calmar no solo a su marido, sino también a ella. Qué dulce, pensó Maya, mientras los observaba. Era evidente cuánto se amaban.

—Me convertí...

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