Capítulo 47 47

Oliver frunció el ceño.

De repente, sin razón aparente, sintió irritación.

—Sí, estoy bien. ¿Has terminado de mirar el lugar? —preguntó, incapaz de ocultar el tono cortante en su voz.

Ni siquiera entendía por qué se sentía así.

No sabía si estaba molesto con Maya, con Zoé o consigo mismo.

Maya ...

Inicia sesión y continúa leyendo