Capítulo 51 El regreso viral del millón de dólares

—No solo están matando la marca, Eduardo. Me están desollando viva.

Me quedé mirando el monitor de la computadora, con la luz azul bañándome la piel. Eduardo Valdez estaba de pie en el umbral de mi oficina de cristal.

—Lo vi —dijo. Su voz áspera no vaciló—. Bajamos el sitio, congelamos el inventar...

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