Capítulo 25 25

—¿Me prestas a tu novio?

La miré.

Matías también.

Elisa seguía junto a la puerta con una sonrisa demasiado ligera para la pregunta que acababa de lanzar.

—No es un bolso.

—Era una broma.

—Malísima.

—Qué sensible.

Matías cruzó los brazos.

—Yo tampoco estoy seguro de querer ser prestado.

Elisa se rio....

Inicia sesión y continúa leyendo