Capítulo 28 28

—Voy contigo.

Guardé el teléfono.

—No.

Matías arqueó una ceja.

—Eso ha sido rápido.

—Porque esta conversación es con mi padre.

—Lo sé.

—Y necesito tenerla sola.

Se quedó mirándome unos segundos.

—Bien.

—¿Así de fácil?

—Renata, acabas de decirme que quieres enfrentarlo tú. No voy a aparecer detrás de...

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