Capítulo 42 42

—Que si eliges Madrid, no uses esas seis semanas para escapar de lo que está pasando entre nosotros.

Lo miré.

—Eso suena a advertencia.

—Es una petición.

—¿Y si necesito espacio?

—Pídelo. Pero no conviertas un océano en una excusa.

—Qué poético.

—Qué insoportable.

Le di un golpe suave en el pecho.

—...

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