Capítulo 61 61

—Si aquella noche hubieras tenido cualquier otro apellido, igual habría querido que no te bajaras de mi coche.

Me quedé mirándolo.

—Eso ha sonado peligrosamente bien.

—Llevo semanas practicando.

—Mentira.

—Un poco.

Sonreí antes de poder evitarlo.

—Entonces Camila puede dejar de preocuparse.

—Camila ...

Inicia sesión y continúa leyendo