Capítulo 142 Un loco maníaco (TALIA)

Era evidente que Cielo no iba a tomarse mi advertencia en serio. Estaba acostumbrado a conseguir lo que quería. Mi rebeldía solo alimentó su ira.

—Cielo, no soy tu muñeca sexual para que me uses cuando necesites desahogarte.

—Nunca has sido mi muñeca sexual. Ninguna muñeca sexual es tan terca como...

Inicia sesión y continúa leyendo