Capítulo 21 TALIA

Seguí a Cielo hasta su auto. Harvey estaba esperando junto a la puerta abierta. Permanecía inmóvil, como una estatua, con la mirada fija al frente. Nunca le había visto una sonrisa, y mucho menos reír. Sus días se sentían apagados y sombríos.

—¿Él alguna vez sonríe?

—¿De quién estás hablando?

Cie...

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