Capítulo 6 TALIA

Me levantó y me desabrochó el cierre del vestido. Se deslizó sin esfuerzo hasta el suelo, dejándome solo con una tanga y un brasier negro de encaje.

—Qué provocadora.

—¿Te gusta?

—Claro que sí.

Me estremecí suavemente cuando su palma caliente me acarició el vientre plano y luego bajó, lenta, has...

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