Capítulo 50 50

—No quiero que abandones tu vida para seguirme a Lisboa.

Dante dejó el café sobre la mesa.

—Buenos días para ti también.

—Lo digo en serio.

—Lo sospeché porque ni siquiera me dejaste terminar la tostada.

Liora tenía frente a ella la propuesta que Mauricio había enviado la noche anterior. Había dormi...

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