Capítulo 46 Una aliada

Abigail

Una hora después, con todas las vitaminas compradas y la lista de la nueva dieta guardada, la abuela Dimas y yo nos encontramos sentadas en una linda cafetería de la ciudad.

Ella está disfrutando de un capuccino, mientras que yo, por mi estado he optado por un batido de fruta que rezo para...

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