Capítulo 28 28

—Julián no sabía nadar.

Gael empezó a hablar antes del amanecer. Estábamos sentados en el suelo de la habitación, con la espalda contra la cama y una manta sobre las piernas. Había cubierto la cámara autorizada para descanso, aunque ambos sabíamos que el audio podía seguir activo.

—Mi padre promet...

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