Capítulo 38 38

—No sé si quiero hijos.

Rogelio dejó de llorar en mis brazos, como si incluso el robot entendiera que la respuesta necesitaba silencio.

—Eso es válido —dijo Gael.

—No dijiste que fuera suficiente.

—Porque no necesito una respuesta definitiva a las tres de la mañana.

—Tú sí sabes lo que quieres....

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