Capítulo 41 41

—Cobarde inteligente.

Mi madre cerró la libreta y señaló a Gael con el bolígrafo.

—No respondiste, pero supiste por qué no debías hacerlo aquí. —He aprendido a desconfiar de los altavoces —dijo él.

—Y haces bien. A mí intentaron ponerme un micrófono en la silla.

—¿Dónde está?

Teresa sacó un peq...

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